Fomento de la competencia y reducción del costo de vida
Habrá importadores múltiples para un mismo producto: el ministro Oddone lo definió como "el buque insignia" del proyecto, apuntando a romper prácticas monopólicas en productos de consumo masivo como pasta de dientes. Existirá la obligación de informar el precio por unidad de medida, para que el consumidor pueda comparar fácilmente.
Habrá, según se anunció mayor autonomía para la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, que pasaría a ser un servicio descentralizado con más recursos.
Comercio exterior y aduanas
Respecto del comercio exterior y las aduanas se propone el autodespacho aduanero y el fortalecimiento de la independencia técnica de la Dirección Nacional de Aduanas para la gestión de riesgo; se importarán camiones y vehículos utilitarios usados y se eliminará la prohibición de abrir carnicerías los domingos.
Contexto y declaraciones
La iniciativa busca aprovechar el acuerdo Mercosur-UE como "detonante" para una agenda de competitividad interna, según explicó Juan Labraga, director de Asesoría de Política Comercial del MEF . Labraga señaló que la apertura a nuevos importadores podría reducir el precio de productos como los de higiene personal, y remarcó que la intención es simplificar trámites sin disminuir los controles.
El ministro Oddone definió el proyecto como "una modesta pero importante reforma del Estado", la primera desde 1995. Aclaró, sin embargo, que no puede garantizar que los precios bajen automáticamente, pero sí que se promueve un ambiente más competitivo: "El gobierno tendrá que estar vigilante para que esa reducción de costos se traslade a precios".
Desde el sector privado, la vicepresidenta de la Cámara de Comercio y Servicios, Anabela Aldaz, valoró positivamente la simplificación de trámites, pero señaló que "esperábamos más" en temas como costos de energía, logística y costos salariales, que no son abordados por esta ley.
Labraga defendió la iniciativa frente a críticas que la asemejan a una agenda de desregulación, afirmando que se trata de "regulación eficiente" y que "desde la izquierda lo que hay que pensar es en una regulación eficiente, no regalar el discurso" a quienes sostienen que el Estado no sirve.