Sostuvo que “quienes conocemos el tema porque hemos leído las leyes y los decretos reglamentarios sabemos que no es así; que el gobierno no le debía dar el pasaporte sí o sí como dijo el presidente”.
También hizo una interpretación del posicionamiento del Frente Amplio (FA): “En el Frente Amplio, no sé si es así, pero prefiero creerlo así, como el tema está en la Justicia prefieren no hacer manifestaciones sobre la legalidad”.
Cualquiera que haya sacado un pasaporte, agregó, “sabe que lo primero que consultan es si se tiene buena conducta. No sé si alguien en este país puede sostener que el señor Marset tenía buena conducta porque había estado procesado, había estado preso y además estaba preso en Dubai cuando solicitó el pasaporte”.
Explicó que la norma señala que el pasaporte es un trámite que debe hacerse en persona y que la norma prevé alternativas para soluciones excepcionales.
Sostuvo que la excepcionalidad debe plantearla el solicitante al momento de demostrar razón por la que no pueda solicitarlo en su país. Una razón podría ser el hecho de estar detenido en un país extranjero. Ante una situación como la planteada “lo que existe es una práctica, que está reglamentada también, por la cual el país de origen de esa persona que considera que es de buena conducta -no en el caso de Marset obviamente- consiste en darle un documento, no un pasaporte, que le autoriza a viajar exclusivamente al país de origen a hacer el pasaporte”.