Casteluccio sostuvo que la cartera viene recontratando a estas personas desde hace muchos años, lo que "es prueba suficiente" de que "las necesita para cumplir sus tareas esenciales".
Por otro lado, se refiró a las casi 300 contrataciones a unipersonales que la cartera gestiona "como si fueran empresas", pero que en los hechos "son funcionarios del Mides que cumplen tareas en la institución y responden a sus jerarquías". En tal sentido, señaló que se trata de "una relación de dependencia encubierta".
"Todas estas contrataciones, las del arículo 92 y las de las unipersonales, corresponden a trabajadores y trabajadores que se desempeñan a lo largo de todos los programas del ministerio, que trabajan en territorio, en oficinas, es decir, el Mides no puede funcionar sin estas personas. Lo que estamos pidiendo es que sean funcionarios y funcionarias públicas como en el resto de los ministerios", añadió la dirigente.
Según Casteluccio, las contrataciones precarias generan una carga económica significativa para el Estado, ya que le sale más caro contratar a una unipersonal que a un funcionario público. Y Además implica una gran carga administrativa debido a los cientos de expedientes de renovación generados.
"Si queremos pensar en un minsiterio que tenga un fortalecimiento organizacional y estructural necesitamos primero sañar la situación contractual de trabajadores y trabajadoras", concluyó.