El avión de Francisco de Narváez para el viaje presidencial al Congo
Uno de los episodios más emblemáticos ocurrió en diciembre de 2021, cuando Lacalle Pou viajó al Congo para pasar Navidad junto a tropas uruguayas desplegadas en misión de paz de Naciones Unidas.
Inicialmente el viaje iba a realizarse en una aeronave de la Fuerza Aérea Uruguaya, pero finalmente el mandatario utilizó un avión prestado por el empresario argentino Francisco de Narváez, propietario de empresas como Tata, San Roque, BAS, Multi Ahorro Hogar y WoOW. El costo del viaje, se estimaba inicialmente en 300.000 dólares.
El caso adquirió especial relevancia porque el propio Lacalle Pou había cuestionado años antes los regalos y favores empresariales recibidos por gobiernos del Frente Amplio.
Cabe recordar que el exmandatario había realizado declaraciones donde aseguraba:
“Yo no me dejo hacer la banda por un empresario”. Sin embargo, el viaje presidencial terminó realizándose en la aeronave del empresario argentino.
El episodio incluso generó críticas dentro del oficialismo. El senador de Cabildo Abierto Guillermo Domenech declaró a La Diaria que la situación podía “crear dudas” respecto a eventuales obligaciones futuras.
El regreso desde Brasil en un avión de Gustavo Carmona
Otro episodio similar ocurrió en noviembre de 2023, en plena crisis política provocada por el caso Marset y las renuncias dentro del gobierno.
Lacalle Pou regresó desde San Pablo en un avión perteneciente al empresario argentino Gustavo Carmona.
La información fue divulgada inicialmente por el periodista Eduardo Preve y posteriormente difundida por medios uruguayos.
Las publicaciones recordaron que Carmona aparecía vinculado en Argentina a investigaciones relacionadas con los vuelos a Lago Escondido, causa que involucró a empresarios, jueces y operadores políticos argentinos.
Aunque no existió denuncia judicial específica por el traslado presidencial, el episodio reforzó las críticas sobre el uso reiterado de logística privada empresarial para movimientos oficiales o políticos del exmandatario.
Los 454 kilos de pescado congelado: regalos internacionales, Astesiano y favores empresariales
Si hubo un episodio que sintetizó la mezcla entre Presidencia, operadores informales y empresarios privados, fue el caso de los 454 kilos de pescado enviados desde Emiratos Árabes Unidos a Lacalle Pou.
La existencia del cargamento surgió a partir de chats divulgados durante la investigación judicial del exjefe de custodia presidencial Alejandro Astesiano.
Según la documentación revelada por la prensa en aquel entonces se pudo concluir: que el pescado ingresó al país en febrero de 2022;estaba destinado al presidente; Astesiano coordinó aspectos logísticos; y el cargamento terminó almacenado durante meses en un frigorífico privado.
La situación escaló políticamente cuando se supo que el director del frigorífico Santa Clara, Jorge López, había aceptado guardar gratuitamente el cargamento tras un pedido del entonces secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.
López explicó públicamente que actuó “por amistad” con Delgado y calificó el hecho como “una gauchada”.
El empresario declaró:
“Si tenés un freezer y un amigo te pide que le guardes el cordero, ¿no lo hacés?”
El episodio de Punta del Este, Montepaz y la imagen del poder
Otro episodio de alto impacto mediático ocurrió cuando Lacalle Pou fue filmado paseando en motocicleta por Punta del Este. Una moto de la marca Harley Davidson que costó 55.000 dólares, pero se desconoce si fue un obsequio o la manera en que la adquirió.
La situación adquirió dimensión política porque distintos medios informaron que previamente el mandatario había compartido una jornada en un yate de la familia Mailhos, propietaria de Montepaz.
La polémica aumentó porque Montepaz había realizado aportes a la campaña electoral y el gobierno posteriormente modificó regulaciones antitabaco cuestionadas por sectores opositores y organizaciones de la salud.
Astesiano y la puerta paralela de acceso empresarial al poder
Más allá de regalos o favores logísticos, el caso Astesiano dejó expuesta una estructura informal de acceso empresarial al entorno presidencial.
Chats y expedientes judiciales divulgados por la prensa mostraron a empresarios recurriendo al custodio presidencial para conseguir reuniones;destrabar trámites;acercarse a autoridades;obtener información; o gestionar contactos políticos.
La Fiscalía sostuvo explícitamente que Astesiano “pedía y hacía favores” aprovechando su cercanía con el presidente.
Posteriormente se conoció además que Presidencia no llevaba registros completos de las visitas que Astesiano recibía en Torre Ejecutiva. La ausencia de controles reforzó las críticas sobre la existencia de canales paralelos de influencia alrededor del gobierno.
Empresarios extranjeros, intermediaciones y posibles comisiones
Otra línea de investigación periodística reveló contactos entre Astesiano y empresarios españoles vinculados al rubro de seguridad y tecnología.
Según los chats divulgados, se coordinaban reuniones; se acercaban proveedores al Estado; y aparecían conversaciones sobre posibles “comisiones”.
Las publicaciones sugirieron que determinados empresarios intentaban acceder a negocios públicos utilizando la cercanía del custodio presidencial con el poder político. Aunque no surgieron pruebas directas contra Lacalle Pou, el caso mostró cómo el entorno presidencial era utilizado como plataforma de intermediación empresarial.
El patrimonio de Lacalle Pou
Las declaraciones juradas presentadas por Luis Lacalle Pou ante la Jutep mostraron un crecimiento sostenido de su patrimonio entre 2020 y 2024, con el mayor incremento registrado entre 2022 y 2024. En su última declaración consignó la venta de una vivienda por US$ 550.000 y la propiedad total de otro inmueble valuado en US$ 670.000. También aumentaron sus ahorros y vehículos declarados. A una camioneta Toyota y un Suzuki 2020 se sumó en 2023 una motocicleta Harley-Davidson valuada por el propio mandatario en unos US$ 55.000.