El director de Secundaria marcó, al mismo tiempo, que el 68,6% de egreso implica que todavía existe un grupo importante de estudiantes que no culmina el ciclo. “Hay 30 y pico que no egresa, así que tenemos que trabajar ahí”, señaló.
Además de los resultados de egreso, Oroño destacó la evolución de otros indicadores. “No solamente mejoramos el egreso, sino que hay mejoras también en lo que nosotros llamamos interciclo”, explicó. En ese sentido, sostuvo que la educación secundaria registró mejoras “en los niveles de asistencia, en los niveles de logros”.
Resultados que se acumulan
Consultado sobre la incidencia de las políticas implementadas durante las distintas administraciones, Oroño evitó atribuir los resultados a una única gestión. “En educación no hay magia, hay resultados que se consiguen de manera acumulativa [...] una medida administrativa solamente no mueve la aguja. Entonces, hay varios aspectos que tienen que ver con política actual y otros con política anterior".
“Yo reconozco que a nivel de país hay ciertos acuerdos que trascienden la frontera político partidaria, que son acuerdos sociales”, señaló. Entre ellos mencionó la necesidad de que los estudiantes concurran regularmente a los centros educativos y que mejoren los niveles de egreso.
“Que los gurises tengan que ir todos los días al liceo, que tenemos que mejorar los egresos de todos los niveles. Está todo el mundo de acuerdo”, afirmó Oroño. Según explicó, a partir de esos acuerdos generales, las distintas administraciones fueron tomando medidas y poniendo el énfasis en diferentes aspectos.
En referencia a la administración anterior, destacó el trabajo realizado sobre la enseñanza general y la existencia de un núcleo común entre las distintas propuestas de bachillerato.
Oroño también señaló que la actual administración profundizó algunos mecanismos de acompañamiento que ya se venían desarrollando, que, según dijo,"no afectan directamente al sexto año, pero empiezan a trabajar la trayectoria". Entre ellos mencionó el sistema de becas, el servicio de alimentación y la ampliación del tiempo educativo.
La vulnerabilidad y el foco en el norte
Otro de los aspectos abordados a partir de los datos del monitor fue la situación de los centros educativos ubicados en los departamentos del norte del país. En nueve departamentos de esa región, más del 75% de los liceos corresponde a los tres quintiles de mayor vulnerabilidad.
Según explicó, el norte concentra una proporción importante de estudiantes en situación de vulnerabilidad y una parte significativa de los liceos de esos departamentos presenta índices de vulnerabilidad elevados. Por ese motivo, sostuvo que las políticas educativas han puesto especial atención en esos territorios.
Mencionó como ejemplo la ampliación de los servicios de alimentación, así como la importancia de las becas y de su unificación a través de la beca Butiá, que, según dijo, "muchas de ellas van para esos lugares".