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Sociedad Conexión Ganadera | MGAP | alerta

Diferencia millonaria

Conexión Ganadera: un testigo declaró que el MGAP detectó en 2023 una diferencia de 12.000 animales

Un testigo declaró ante Fiscalía que el MGAP detectó en 2023 una diferencia de 12.000 animales entre los registros y el ganado físico de Conexión Ganadera.

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La declaración fue realizada ante la Fiscalía de Delitos Económicos por el agrónomo Martín Mutoni, titular de MCO Agro y uno de los tomadores de ganado que trabajaba con Gustavo Basso. Su relato aporta un elemento sobre el funcionamiento de los registros ganaderos y las diferencias entre los animales declarados y los que figuraban en el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG).

La alerta surgió durante una vacunación

Según declaró Mutoni, el episodio ocurrió en 2023, cuando concurrió a una oficina regional del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en Treinta y Tres para retirar las dosis correspondientes a la vacunación contra la fiebre aftosa.

La cantidad de vacunas que debía recibir estaba determinada por la cantidad de animales que figuraban en su declaración jurada y por el recuento físico de ganado que tenía en sus establecimientos.

Sin embargo, el entonces director de Sanidad Animal del MGAP, Martín Altuna, se comunicó con él para advertirle que las dosis disponibles no eran suficientes y que debía retirar vacunas para unos 12.000 animales adicionales.

“Mire, doctor, yo no tengo 12.000 animales más. Yo levanté la vacuna para los animales que tengo en mi declaración jurada y en mi recuento físico”, relató Mutoni ante Fiscalía.

A partir de esa diferencia, el MGAP dispuso un conteo urgente en los campos.

Los inspectores encontraron una diferencia entre el campo y el SNIG

De acuerdo con el testimonio, los inspectores de Dicose realizaron el recuento físico y constataron que la cantidad de animales existente coincidía con la declaración jurada presentada por Mutoni.

El problema apareció al comparar esos datos con la información registrada en el SNIG. Allí figuraban miles de identificadores correspondientes a animales que, según el testimonio, no estaban físicamente en los establecimientos.

Mutoni señaló que los inspectores “simplemente elaboraron un acta” y que posteriormente no supo qué ocurrió con esa constatación.

El episodio adquirió relevancia dentro de la investigación porque el SNIG es el sistema utilizado para registrar la trazabilidad del ganado en Uruguay, desde su establecimiento de origen hasta su destino.

La sospecha sobre los registros

Ante Fiscalía, Mutoni dijo que comenzó a sospechar que podía haber movimientos de ganado o nacimientos registrados que no se correspondían con animales físicamente existentes.

En particular, mencionó la posibilidad de “traslados truchos o nacimientos truchos”, aunque esa expresión corresponde a su relato y no implica que esos hechos hayan sido judicialmente comprobados.

Según su declaración, los inversores de Conexión Ganadera habían delegado en la empresa el acceso al portal del SNIG para realizar determinadas gestiones vinculadas al ganado.

La investigación deberá determinar ahora cómo se generaron esas diferencias, quién realizó eventualmente los movimientos registrados y si existió una relación entre esas inconsistencias y el esquema financiero que terminó provocando el colapso de Conexión Ganadera.

Los contratos también mostraban diferencias

El testimonio de Mutoni no se limitó al episodio de las vacunas. El productor había firmado 169 contratos con Conexión Ganadera que hacían referencia a un total de 11.428 animales supuestamente ubicados en sus campos.

Sin embargo, según la información incorporada al expediente, el número de animales que efectivamente podían ser encontrados era inferior al que figuraba en los documentos.

En el conjunto de las operaciones analizadas por las autoridades, el faltante atribuido a distintos tomadores de ganado alcanzaría unos 8.605 animales, con una diferencia económica estimada en más de US$ 8 millones.

La situación se vinculaba, además, con contratos que podían permanecer vigentes pese a que determinados lotes ya habían sido vendidos o habían permanecido durante períodos breves en los establecimientos.

La presión financiera sobre los tomadores

Mutoni también describió ante Fiscalía la presión económica que, según su versión, ejercía Basso sobre los tomadores de ganado.

Relató que Conexión Ganadera retenía liquidaciones y adelantos de capitalización, mientras que Basso proporcionaba dinero para sostener la operativa y cobraba una comisión del 9%.

En ese contexto, explicó que algunos contratos eran firmados en las oficinas de la empresa y podían acumularse durante meses. Los documentos eran presentados como “intenciones de disponibilidad” o renovaciones.

Mutoni sostuvo que fue “engañado por Basso” y que nunca imaginó la dimensión que terminaría teniendo el problema. Según su relato, Basso le decía: “Vos preocupate por el físico, hay una cuenta macro…”.

FUENTE: Con información de lr21