Unas horas después, llegó a La Moneda Lacalle Pou. Antes llegaron otros presidentes, como el boliviano Luis Arce, el mexicano Andrés Manuel López Obrador y el colombiano Gustavo Petro.
"Cuidar y defender nuestra democracia"
En las primeras horas de esta mañana, la vocera del gobierno chileno, Camila Vallejo, afirmó: “Se quebraron muchas vidas de muchas familias y vamos a estar con ellas el día de hoy. Con esas familias, con también muchos representantes internacionales, en un acto que esperamos sea solemne, que sea de mucho respeto, de mucha reflexión y de mucho compromiso en el presente por cuidar y defender nuestra democracia, sea la circunstancia que sea. Así que esperamos que en esta jornada de lluvia, la lluvia nos venga bien respecto de nuestro compromiso y nuestros valores democráticos”.
Al ser consultada sobre por qué no todos los sectores políticos quisieron firmar el acuerdo por la democracia, Vallejo sostuvo: “Esperamos que quienes participen puedan suscribirlo, no solamente los representantes internacionales, sino que todos los invitados de todos los sectores que están acá invitados, porque evidentemente esperamos que a 50 años del Golpe, el compromiso por el nunca más, el compromiso por la protección de los derechos humanos, nuestro Estado de Derecho sea siempre siempre y sea lo más transversal posible”.
Al ingresar a La Moneda, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, habló sobre esta fecha histórica: “Es una gran oportunidad para los chilenos de unirse detrás de un propósito tan noble y darle un necesario ejemplo al resto de América Latina. Que buen momento para los chilenos de unirse y darle un buen ejemplo al resto de América Latina y el mundo”.
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, dijo: “Salvador Allende aún gobierna con su ejemplo. Es el apóstol de la democracia de Chile y un símbolo de la dignidad de los servidores públicos en todo el mundo”.
La expresidenta chilena Michelle Bachelet también habló sobre este aniversario: “Como país necesitamos seguir reflexionando y aprender de las lecciones del pasado, porque uno se teme que cuando hay un grado de polarización importante -como ya lo he dicho, la política está un poquito tóxica-, el riesgo de mirar de manera cortoplacista y mezquina no nos hace bien”. Y agregó: “Quienes todavía justifican lo injustificable, buscan excusas para decir que el golpe de Estado fue necesario, que no hubo nunca violaciones de derechos humanos, que no hubo violencia sexual contra las mujeres presas, aprendan una lección (...) para atrás puede que no nos pongamos de acuerdo, algunos estaban en un lado y otros en otro, pero para adelante, para el futuro del país, democracia siempre, y eso depende de todos nosotros”.