La juez dispuso además que se practique un examen médico a los imputados para saber si su condición física les permite cumplir la prisión preventiva en un centro de reclusión, mientras tanto se aplicará prisión domiciliaria con tobillera electrónica o custodia permanente.
Batalla fue detenido en la madrugada del 21 de mayo de 1972 y trasladado al Batallón de Infantería 10, y cuatro días después se le informó a la familia que había sufrido un paro cardíaco y se le entregó el cuerpo a la familia a cajón cerrado.
El testimonio del cabo de segunda, Aldo Miraballes, resultó clave para la resolución judicial ya que aportó detalles de la manera en que se aplicó tortura sobre la víctima.
"A Batalla lo sacaban, lo menos cada una hora y media hacia la máquina y lo traían deshecho", explicó.