Los precios de paridad de importación (PPI) volvieron a superar los rangos históricos por el contexto geopolítico, pero la decisión final sobre nuevas tarifas de combustible sigue siendo política y no técnica.
La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) emitió su informe mensual sobre precios de paridad de importación (PPI), que incluye una propuesta de ajuste al alza para todos los combustibles. Los incrementos sugeridos van desde el 3,96% hasta el 23,82%, según el producto, como consecuencia de la tensión geopolítica en Medio Oriente que encarece el petróleo y los fletes.
Los mayores aumentos recomendados afectan a los fuelóleos (+23,82%), seguidos por el gasoil (casi 10,5%) y las naftas (entre 5,57% y 5,92%). En tanto, el supergás (GLP) tendría un alza menor: 3,96%.
Contexto geopolítico
El organismo técnico explicó que las variaciones están por encima de los rangos históricos habituales, debido al impacto del conflicto en el estrecho de Ormuz sobre el precio FOB (free on board) y el costo de los seguros y fletes.
Sin embargo, la recomendación de Ursea no es vinculante. La decisión final recae en el Poder Ejecutivo, que según declaraciones recientes del ministro de Economía aplicará un incremento en los próximos días, aunque no necesariamente respetará los porcentajes sugeridos por el organismo regulador. El gobierno podría atenuar las subas por razones políticas o económicas.