Una sanción “excesiva”
Viviano dijo que comparte en términos generales la resolución, aunque se preguntó “si no es demasiado excesiva para un joven que creo que actuó con inocencia y que además reconoció el error”. “Tengo en primer lugar la sensación de que fue una sanción excesiva, sin perjuicio de que obviamente no la cuestioné porque fue promovida por unanimidad por la Comisión de Ética y la Comisión de Asuntos Políticos”, agregó.
Reveló además un cambio en el dictamen: “La sanción traía consigo primero la inhibición de los derechos partidarios, pero el directorio en la discusión agregó la recomendación de que no ejerza el cargo mientras dure la sanción”.
También advirtió “que la vara quedó muy alta para el partido en lo sucesivo para analizar, cuestionar y calificar situaciones de igual u otra característica”.
Falta de acompañamiento
Viviano entendió que el edil no contó con el respaldo necesario en un momento de crecimiento político acelerado. “Creo además que si algo faltó en este tiempo es acompañamiento. Yo creo que él fue rápidamente ascendiendo y me parece que fue rápidamente absorbiendo muchas responsabilidades”.
Afirmó también que Gómez “ha sido descuidado en la selección y en las formas de custodiar las tareas de aquellos que fueron contratados”, pero que “su sector me parece que no lo acompañó como debía”.
Explicó que el edil dejó de tener a su lado a su equipo y que Gandini, inhibido de hacer política por su cargo en la Administración Nacional de Puertos, “dejó de ejercer una tarea de acompañamiento y seguimiento a la tarea que Gonzalo Gómez cumplía en la Junta”. Según dijo, varios directores plantearon el lunes “una extrema soledad de Gonzalo en sus movimientos cotidianos y falta de experiencia me parece para manejar situaciones críticas”.