Denuncia de «presiones» y controversia por la decisión
Cuando la presidenta de facto anunció el pasado domingo que promulgaría la ley para convocar a elecciones presidenciales el próximo 6 de septiembre, lo hizo asegurando que su decisión era producto de «presiones» por parte de algunos «políticos y autoridades», que le exigen la realización de los comicios lo antes posible.
Áñez subrayó entonces que había intentado evitar el mes de septiembre como fecha electoral para minimizar «el riesgo de contagio», y no porque tuviera algún interés en «prorrogar su gestión».
La promulgación de la ley ha generado, en cualquier caso, una notable controversia en la escena política boliviana. Uno de los candidatos, Luis Fernando Camacho, llegó a calificar a Áñez de irresponsable y cobarde por su decisión.
La fecha fue finalmente acordada por la Asamblea Legislativa, donde tiene mayoría el MAS- IPSP.
El día inicialmente previsto para estas elecciones en Bolivia era el 3 de mayo, pero las actividades preparatorias de los comicios se interrumpieron el 22 marzo, después de que el Gobierno declarase la cuarentena total en el país.