«Confiamos en la justicia y exhortamos al concreto avance de las acciones necesarias para que este crimen no quede impune y que los responsables sean juzgados», señala la nota.
Algunos referentes políticos que participaron de la movilización manifestaron el motivo que los hacia estar presentes en esa marcha por Plef. Uno de ellos fue Oscar Andrade quien sostuvo que se encontraba acompañando a la familia y amigos de Plef en el reclamo de «algo de abrumador sentido común: que no quede impune un asesinato terrible». Para el senador electo es necesario reivindicar toda convocatoria ciudadana en contra de la impunidad. «La memoria es un musculo que hay que tener ejercitado para que no se atrofie», expresó.
Por otro lado, Andrade valoró estas instancias de reacción ciudadana como un aporte a la generación de conciencia y para evitar que «situaciones como esta ,tan terribles, se transformen en comunes», dijo haciendo mención al reciente caso en el que un joven perdió la vida tras acercarse a un portón electrificado.
Por su parte el exintendente de Montevideo, Mariano Arana, manifestó que asistió a la marcha en nombre de la vida. «¿Cómo es posible que asesinarán a un muchacho que estaba haciendo un graffiti?», se preguntó el político.
A su entender,la Fiscalía puede hacer lo posible para no perder las esperanzas en la justicia y «que las personas que fueron capaces de cometer esta barbarie, con insensibilidad grotesca, tengan su merecido».
Por su parte, la dirigente frenteamplista ,Carmen Beramendi, consideró que el asesinato de Plef «es expresión de una campaña de odio que se ha instalado en Uruguay que tiene que ver con el rechazo a cualquier actitud que se entienda que puede significar una amenaza a la propiedad».
«La muerte de un joven como Plef ,de quien tengo las mejores referencias a través de mis nietos y otros jóvenes con quienes comparto la vida, es señal de una impunidad que se suma a otras impunidades que el Uruguay ha venido construyendo y es importante apoyar y acompañar todo lo que permita el esclarecimiento de crímenes que aún en democracia existen».
Para Beramendi, Plef quedó en el recuerdo como «un joven que luchaba con estas nuevas armas con las cuales lucha la sociedad uruguaya que tiene que ver con la expresión en la calle, los graffiti, la música de lo raperos». En tal sentido, manifestó la necesidad que tenemos como sociedad de articular esa visión prejuiciosa con la escucha a estos jóvenes «que quieren un mundo más justo y distinto».
Otro de los presentes, Daniel «Lobito» Lagarde, amigo de Chichito Cabral (padre de Felipe) ambos integrantes de El Kinto y Totem ,emblemático grupo de la música de los 60 y 70, también llegó hasta la plaza a pedir justicia por Plef. «Siento esto con mucho dolor: la muerte del hijo de un amigo. Estas cosas no deberían pasar y sobre todo duele la injusticia de que se cometa un acto tan aberrante y que todavía no se tengan detalles mas allá de una persona sospechosa que como murió todo se tapó».
Para Lagarde habría que «rascar más a fondo» y encarar el tema de la violencia que se esta instalando en la sociedad y que desde ciertos sectores políticos la fomentan. «Eso me crea dolor por lo que pasó en nuestro país. Creíamos que ahora la cabeza de la gente iba a pensar de otra manera y ver que ciertas circunstancias se empiezan a instalar otra vez me preocupa mucho».