Konashénkov alertó que, además, representan un peligro los cientos de mercenarios y «neonazis» que los países europeos envían para que participen en las hostilidades.
«El personal militar ruso continuará buscando y retirando los sistemas portátiles de defensa antiaérea dejados por los nacionalistas, para evitar que estas armas letales caigan en manos de los terroristas, y que luego las exporten fuera de Ucrania», subrayó.
El portavoz destacó que, desde el inicio de la operación especial, los militares rusos recopilaron «un gran número de sistemas portátiles» de diferentes tipos.}
Incautan misiles
Según Konashénkov, en la región de Jersón se incautaron misiles Igla, abandonados en sus cajas junto con otras armas y municiones por nacionalistas ucranianos, que se retiraron apresuradamente de sus posiciones.
«Durante el día, fueron derribados en el aire tres vehículos aéreos no tripulados, incluidos dos Bayraktar TB -2», indicó el portavoz ruso.
Por último, precisa que el Ejército ruso destruyó 82 objetivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania, entre los cuales se encuentran cuatro puntos de control y un centro de comunicaciones, tres sistemas de misiles antiantiaéreos (un S-300, un Buk M-1 y un Osa), tres almacenes de municiones, así como 63 lugares de acumulación de vehículos militares.
(Vía Sputnik)