Asimismo, el alto diplomático aseveró en referencia a la autodeterminación de Ucrania que: «Queremos que los ucranianos decidan por su cuenta cómo quieren seguir viviendo. Queremos que la gente tenga libertad de elección».
Previamente, el gobierno ruso ha enfatizado que cumplirá cabalmente los objetivos planteados inicialmente en la operación especial mientras ha ratificado que las instalaciones militares constituyen únicamente los puntos de la ofensiva.
Entretanto, el Ministerio de Defensa de Rusia retomó la proposición a los efectivos del ejército ucraniano que permanecen en la planta metalúrgica Azovstal de Mariúpol para que depusieran las armas.
En este sentido, el jefe del Centro Nacional ruso de Gestión de la Defensa, el coronel general Mijaíl Mizíntsev, afirmó garantizar “la preservación de la vida y el respeto de todas las normas de la Convención de Ginebra en lo referente al trato de los prisioneros de guerra, como ya ocurrió con sus compañeros que se habían rendido anteriormente en Mariúpol».