El dirigente opinó que "la dictadura no solamente tiñó de negro la vida de la República, generó cientos de desaparecidos, torturados, presos, exiliados, obligados a la acción clandestina, sino que además dejó el poder de compra de los salarios a un 50%, generando una enorme transferencia del trabajo al capital".
Por todo lo expuesto, aseguró que el movimiento sindical está en contra de la teoría de los dos demonios y reivindica "nunca más terrorismo de Estado", "Verdad y Justicia", que paguen los terroristas de Estado y que se profundice la democracia con una buena vida para el pueblo.
Con respecto a la comprobación de que los procesos de espionaje continúan existiendo aún en plena democracia, Abdala expresó: "Una democracia plena se contruye sobre la base verdad y de la justicia, que se sepa a donde están nuestros desaparecidos y que además se construyan las autopistas de la buena vida de la gente con trabajo de calidad y con derechos humanos concretos. Es la manera de profundizar la democracia y que no sigan sucediendo estos eventos nefastos para el propio desarrollo de nuestro pueblo".