Reubicación de trabajadores
Uno de los principales puntos del acuerdo establece la relocalización de 28 trabajadores de la planta de Minas hacia las instalaciones de Montevideo, un traslado que se prevé concretar durante la primera quincena de noviembre.
Para los 31 empleados restantes se establecieron mecanismos de retiro incentivado, prejubilación y jubilación. El nuevo régimen permitirá acceder a la prejubilación desde los 53 años, con un porcentaje del salario que continuará siendo abonado por la empresa.
Pastorino calificó como histórico este avance, dado que el mecanismo abarcará a trabajadores de entre 53 y 59 años, mientras que el acuerdo anterior contemplaba edades de entre 58 y 60 años.
Más producción nacional
Otro de los ejes centrales del entendimiento apunta a incrementar la producción de cerveza en Uruguay y sustituir parte de los productos que actualmente se importan desde otros mercados.
En ese sentido, se acordó avanzar hacia la producción nacional de todas las cervezas en lata de las marcas Pilsen, Patricia, Norteña y Zillertal. Además, la planta de Montevideo comenzará a producir y envasar en lata las marcas brasileñas Brahma y Skol.
"Esta negociación tenía que tener como fin tener industria nacional a corto, mediano y largo plazo", sostuvo Pastorino, quien remarcó la importancia de incrementar los volúmenes de producción para garantizar la continuidad de la actividad. "Queremos producir más y hacer algo para evitar que dentro de dos años se repita la misma situación que ahora", agregó el sindicalista.
Como parte de la reestructura industrial, FNC había anunciado una inversión de 14 millones de dólares destinada a habilitar una nueva línea de producción de latas en la planta de Montevideo. Desde la compañía señalaron que el acuerdo constituye un "paso necesario en el camino de mejora de nuestra competitividad, con el objetivo de sostener la producción nacional de cerveza en Uruguay".
Asimismo, indicaron que continuarán trabajando con el gobierno para alcanzar condiciones que permitan garantizar la viabilidad de las operaciones, especialmente en materia de costos laborales, energéticos e impositivos.
Reducción de la jornada laboral
El tercer componente del acuerdo contempla una reducción de la semana laboral de 48 a 40 horas, una medida que comenzará a evaluarse mediante un plan piloto durante 2027. La experiencia tendrá una duración de dos meses y se implementará en distintos sectores de la empresa, sin que implique una reducción de los salarios de los trabajadores.
Según explicó Pastorino, la sustitución de importaciones por producción local también permitió descartar el recorte de personal inicialmente previsto, dado que el incremento de la actividad requerirá mantener la dotación laboral.
El dirigente sostuvo además que, tras el cierre de la planta de Minas, los costos de producción de FNC en Uruguay quedaron en niveles similares a los de Argentina y Brasil, lo que abre una oportunidad para fortalecer la fabricación nacional. El entendimiento representa así un avance en la negociación por el futuro de la industria cervecera, aunque su implementación quedará sujeta a la ratificación de los trabajadores y a la concreción de las medidas acordadas.