Para Dárdano, las discusiones actuales reflejan la existencia de “dos visiones” dentro del Poder Ejecutivo. Una es la Estrategia Nacional de Desarrollo, que la CSI comparte. La otra, sostuvo, corresponde a las políticas que “vienen avanzando en Cancillería y en Economía, a dos velocidades totalmente diferentes y encontradas”.
“Nos preocupa que haya, y esto dicho con respeto, pero hay que decirlo igual, como compartimientos estancos dentro del mismo Poder Ejecutivo”, afirmó.
Diferencias en la apertura
El dirigente sindical vinculó esa diferencia con el impacto que una apertura comercial puede tener sobre el empleo industrial. “Lo más jodido para nosotros de aceptar, que creo que ningún militante social lo podría aceptar, es que lo que haya sea humanidad sobrante”, sostuvo.
Dárdano cuestionó que la respuesta frente a la pérdida de puestos de trabajo pueda limitarse a mecanismos de protección temporal o capacitación. “Tenemos problemas de laburo industrial, ya veníamos con problemas, ahora quedás por el camino, algún seguro de paro, un seguro de paro especial, y después hiciste cuatro o cinco cursos, como pasó en Yasaki, y quedaste por el camino igual”, señaló.
“¿Y quién hizo el balance? El famoso mercado. Y sabemos cómo resuelve el mercado”, agregó.
Política industrial
La CSI viene planteando que la discusión sobre la inserción internacional debe estar vinculada a una política industrial activa y a garantías para el empleo, las empresas públicas y las herramientas de política económica. En un documento difundido esta semana, la organización sostuvo que su rechazo al CPTPP está relacionado con las condiciones en las que se desarrolla actualmente el proceso de adhesión.
Dárdano también cuestionó la idea de que Uruguay deba optar entre adaptarse rápidamente a los cambios del comercio internacional o quedar fuera de ellos. Recordó una frase atribuida al expresidente Tabaré Vázquez durante la discusión por un eventual TLC con Estados Unidos: “El tren pasa una vez”.
“El mundo cambia muy rápidamente, o nos subimos o nos caemos. Bueno, para el movimiento sindical en general y, en particular, para la Confederación de Sindicatos Industriales, no. Esa no es la dicotomía. La dicotomía es desarrollo o privatización”, afirmó.
Estrategia de desarrollo
El dirigente destacó, en cambio, los ámbitos de discusión en los que participan trabajadores, empresarios, gobierno y academia para definir una estrategia de desarrollo industrial. Mencionó el Consejo de Industria y el trabajo con la OPP, la Confederación de Cámaras, el PIT-CNT y la Universidad de la República.
Sin embargo, dijo que la orientación que está tomando la política de inserción internacional le genera dudas sobre la continuidad de esos espacios. “Vamos a ir participando en ámbitos que, en realidad, después van a ser, podríamos decir, dejados de lado o menospreciados por el resto del Poder Ejecutivo”, afirmó.
Movilización
Tras la movilización, la CSI prevé trasladar la discusión a su Comité Ejecutivo Nacional y definir nuevas medidas. Dárdano adelantó que posiblemente se concrete una nueva movilización en el interior del país antes de fin de año. Además, la Confederación realizará su Congreso los días 14 y 15 de octubre.
El dirigente sostuvo que la organización continuará planteando sus posiciones en los ámbitos políticos y sindicales y adelantó que insistirá en su rechazo al CPTPP. “Vamos a insistir en que el tratado del Pacífico no debería ser votado, o sea, no debería llegar ni siquiera al Parlamento Nacional”, afirmó.
Según Dárdano, la preocupación central está puesta en el eventual impacto sobre el empleo industrial. “Sería el acabose de miles y miles de puestos de trabajo en Uruguay, especialmente en la industria manufacturera”, sostuvo.