Asimismo, consideró positivo que más estudiantes quieran ingresar a la UTU, ya que, en el pasado, la primera opción era Secundaria. En estos años, la propuesta técnica fue ganando adhesión, sostuvo.
Educación rural
Por su parte, el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, resaltó que “Montevideo no contaba con propuestas de educación agraria cuando empezó este sueño”.
Aseguró que la ruralidad del área metropolitana es diferente a la de otras partes del país, “y no se reproduce por fotosíntesis, sino a través de la educación y el trabajo”. Dijo que el desafío de cómo utilizar la tierra, producir y ocupar el territorio nació con el país y se mantiene.
Caggiani celebró que la UTU duplicara su matrícula en los últimos 20 años y que, aun así, exista demanda para acceder a propuestas curriculares.
Esfuerzo colectivo
La titular de la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP-UTU), Virginia Verderese, recordó, acompañada por el consejero Wilson Netto, el esfuerzo colectivo que implicó elaborar el proyecto. “Lo posible ya está, lo imposible es lo que construimos todos los días”, resaltó.
Mientras tanto, la directora del centro, Verónica Silveira, se refirió a la evolución de la escuela. Destacó la incorporación del área de agricultura y el incremento en la matrícula. Remarcó el trabajo de los docentes para construir un ambiente de aprendizaje, así como el de la comunidad.
Tras la entrega de reconocimientos, actuaron los músicos Mario Carrero y Héctor Numa Moraes, junto con la orquesta institucional de la UTU.