La víctima fue asistida por efectivos policiales tras un llamado al 911 y trasladada de urgencia al Hospital Maciel, en Ciudad Vieja. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció poco después como consecuencia de las heridas.
Testigos señalaron además que, por el acento del hombre que pedía ayuda, podría tratarse de una persona migrante, un elemento que agrega preocupación en un contexto internacional marcado por el crecimiento de discursos de odio hacia estas comunidades.
Horas más tarde, la Policía logró ubicar el vehículo del atacante en la zona de Mercedes y Yí. El automóvil era conducido por una mujer, mientras que el presunto homicida iba como acompañante. Fue detenido en el lugar.
El hombre, que no posee antecedentes penales aunque sí registros de indagatorias por violencia doméstica, confesó en una primera instancia haber apuñalado a la víctima con un destornillador.
El caso quedó ahora en manos de la Fiscalía y del Departamento de Homicidios, que trabajan para esclarecer completamente lo ocurrido.
El crimen, por su brutalidad y por haberse desencadenado a partir de una discusión cotidiana, vuelve a poner en foco los niveles de violencia social y la necesidad de condenar de forma firme este tipo de hechos. En particular, especialistas advierten sobre el riesgo de que los discursos de odio, especialmente contra personas migrantes, contribuyan a generar climas que habiliten o agraven situaciones de violencia extrema.