Además, siguió, "creo que el empresario lo entiende porque es la plata mal gastada". Al empresario "se le pone una piedra en la espalda y se le aprieta y se le exige que pague impuestos porque supuestamente ese dinero va a ser bien usado en los más vulnerables. Bueno, no está bien usado en los más vulnerables, es más, los más vulnerables están atacados".
Por esta razón, presentará en Fiscalía esta denuncia. Cuando esto se concrete, después de Semana de Turismo, subrayó, tendrán que "contestar el presidente y algún director más y algún gerente más (...)", tendrán que explicar "en la Justicia por qué no se hacen las cosas; vamos dos años, no hemos jorobado ni hemos salido a decir cosas que no son... alguno dice ‘usted está amenazando’, se ve que no me conocen".
Esta denuncia, agregó Pereyra, incluirá una serie de quejas que han llegado a su oficina. Ahí se denuncia a "gente que no tendría que estar en los complejos (de vivienda), funcionarios públicos". También hay denuncias sobre personas "que le ponen beneficios, que los ponen delante en la cola y entran primero (...) gente que se le llueve la casa".
En la citada entrevista también sostuvo que el BPS le pide que asista a charlas que organizan los gerentes de la institución, pero el resto de los directores solo va "una vez al año".
Y disparó con más munición gruesa: "Hacen una fiesta, gastan 10.000 o 20.000 dólares en una comida para todos los gerentes y ahí escuchan y ese es el trabajo".