La joven fue acompañada por una de sus amigas y por el dueño de casa que sugirió que fueran a su dormitorio. En ese momento, ella perdió el conocimiento. El hombre ingresó a la habitación con ellas y comenzó a tocarlas, según el relato de la víctima. La amiga le pidió que se detuviera y resolvió ir a buscar al amigo al que habían ido a festejar su cumpleaños.
Cuando volvieron el dueño de casa había trancado la puerta y respondía desde adentro que la mujer estaba bien y que se fueran. Cuando lograron destrancar la puerta en el dormitorio estaba el hombre, su primo y su hermano. Dos de ellos sobre la mujer, según detalló.
La mujer contó que tiene rastros de semen en sus prendas y en su ropa interior, y moretones en los brazos y muslos.
La denunciante afirmó que recobró la conciencia recién el sábado a mediodía y ya se encontraba en la casa de su amigo, a la que había llegado desde Montevideo. Cuando le contaron lo ocurrido entró en shock, angustiada y con dolores en la pelvis y en los brazos.
La víctima asegura que en la seccional sexta la trataron mal cuando fue a realizar la denuncia. “Una persona que cometió una violación en manada con su familia, es algo siniestro de pensar, de película de terror, yo estoy esperando que me despierten”, indicó.
Actualmente, recibe asistencia psicológica de la Unidad de Víctimas de la Fiscalía. Afirmó sentirse mal, con miedo y angustia, y que no tiene la atención que se merece siendo la víctima.