Cambios en Artigas
Tras la llegada de la Inspección, precisó, "visualizamos avances importantes en algunas áreas, aunque hay cosas para mejorar. La conclusión es que, si no hay seguimiento, se diluyen los avances".
Recordó que se hace necesario un cambio cultural y puso como ejemplo el peso de las cargas que transportan los trabajadores. "El destajo es el principal caldo de cultivo para las lesiones. Eso pasa en la caña. Un trabajador tiene que transportar entre 40 y 50 kilos varias veces al día, como hay una norma como, por ejemplo, en la construcción, donde el máximo son 25 kilos. Se lo planteamos a los cañeros y la respuesta fue negativa. Trabajan a destajo y cuanto más corten, más ganan. Entonces, bajar los kilos y por ende mejorar las condiciones laborales, implica mucha negociación. No obstante, se empiezan a dar condiciones gracias a la presencia del Estado en esos lugares".
En el caso del limón "todavía estamos muy lejos", agregó. Se trata, dijo, "de un sector donde el solo hecho de pretender organizar el sindicato es motivo de despido inmediato".
Hacer frente a esos problemas requiere de recursos humanos importantes, agregó, lo que implica mayor presupuesto. "Cuando llegamos al Ministerio nos encontramos en una situación presupuestal muy preocupante, lo que nos limita el trabajo", sostuvo. En ese sentido, explicó que la Inspección cuenta con 86 inspectores, cuando necesita más de cien. Para reparar en parte esa carencia se están procesando concursos internos. "Necesitamos contar con un cuerpo de inspectores que nos permita el seguimiento y control de las normas de salud laboral en todo el país", explicó.
A su juicio, "la ausencia del Estado ayudó a deteriorar las condiciones de trabajo y en base al trabajo que se está realizando hoy comienza a revertirse esta situación". Y agregó que ya se notan cambios. Por ejemplo: "La presencia del Estado genera un cambio en la vigilancia y prevención, pero también genera una mayor demanda" de los servicios inspectivos, tanto de los sindicatos como de las patronales. En ese sentido, indicó que las denuncias sobre irregularidades "han aumentado exponencialmente". Por esa razón, "se necesita fortalecer la infraestructura".
Forman parte de ese fortalecimiento las campañas de prevención como la iniciada hace unos días por el Sindicato de la Construcción (Sunca) y las cámaras empresariales, o como la que en breve lanzará el Banco de Seguros del Estado junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En esta línea, se ataca la precarización del trabajo. "Debemos avanzar en un tema que está en la base de la inseguridad laboral, que es la precarización del trabajo", explicó. "Si un trabajador es precario, su principal preocupación no van a ser las condiciones de trabajo, sino el llevar algo para su casa", reflexionó. "Esto no pasa solo en la informalidad, pasa también en el sector formal. Y tal vez alguien se moleste, pero en las empresas de transporte interdepartamental o en el transporte de cargas se cobra por kilómetro recorrido. Eso hace que el trabajador trabaje más para recorrer más kilómetros y por lo tanto cobrar algún peso. Eso provoca la precarización de las condiciones laborales, incluso en el sector formal", sostuvo.
Por esa razón es que la Inspección continuará su tarea para combatir la informalidad y precarización del trabajo, finalizó Puig.