Desde OSE señalan que el cambio implicará un salto significativo en la calidad de la información: se pasará de una medición mensual a registros horarios, lo que permitirá un seguimiento mucho más detallado del uso del recurso.
Impacto en usuarios y eficiencia del sistema
El organismo destaca que la nueva tecnología contribuirá a mejorar la exactitud en la facturación, reduciendo errores humanos y eliminando estimaciones en los consumos.
A su vez, los usuarios podrán acceder a información más frecuente sobre su consumo, lo que facilitará la detección temprana de fugas internas y promoverá un uso más eficiente del agua.
Infraestructura tecnológica y gestión inteligente
Para garantizar la conectividad de los dispositivos, OSE utilizará la red NB-IoT de Antel, lo que permitirá la recepción de datos en tiempo real y fortalecerá tanto la gestión operativa como comercial del ente.
Según explicó el gerente de Medición, Lectura y Servicios Nuevos, Pablo Decoud, esta transformación permitirá contar con información de alta frecuencia sobre el comportamiento de la red, optimizar la detección de anomalías y mejorar la toma de decisiones.
Base para futuros desarrollos
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización institucional, que incluye la futura implementación de herramientas como un Centro de Monitoreo Integral y un sistema de “gemelo digital” para la red de abastecimiento.
En paralelo, OSE prevé la conformación de cuadrillas especializadas para la sustitución de los medidores actuales y la activación digital de los nuevos equipos, con el objetivo de asegurar una implementación gradual, ordenada y dentro de los plazos previstos.