Thorn trabaja con un grupo de socios tecnológicos que sirven a la organización como miembros del Grupo de trabajo tecnológico. El objetivo del programa incluye el desarrollo de barreras tecnológicas e iniciativas para garantizar la seguridad de los niños en línea y disuadir a los depredadores sexuales en internet.
«Nos negamos a vivir en un mundo donde existe la tecnología para ayudar a los niños, pero simplemente no se utiliza. Construimos productos poderosos, dirigimos nuevos programas, mantenemos recursos esenciales y desarrollamos campañas de concientización para atacar el problema desde todos los lados. La tecnología debe ser parte de la solución», aseguran.
La organización trabaja con tres principios: acelerar la identificación de las víctimas, equipar las plataformas con herramientas para luchar contra la trata y empoderar al público.
En su web aparecen maneras de colaborar con la organización y material para entender cómo funciona la tecnología en estos casos.