Bermúdez afirmó que «en el marco de las contradicciones, tenemos un plan de vacunación en donde primero se va a vacunar a maestros, policías y bomberos y las vacunadoras y vacunadores que van a inocular a estos colectivos son trabajadores de la salud. Y a ellos se los vacuna con Sinovac, por lo cual no lo entendemos y nos preocupa».
Otro que se mostró preocupado por este tema fue el presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Martín Pereira, quien dijo estar «preocupado», luego de los anuncios del gobierno de este lunes sobre la llegada de vacunas de Sinovac y no de Pfizer para esta semana.
«Se debería haber buscado que la primera vacuna que llegara fuera la Pfizer para atender al personal de la salud», aseguró.
«Hay ansiedad dentro del personal para poder ser vacunados. Si llegaran el 8 de marzo estamos a unos días de vacunarnos, pero todo depende del laboratorio y de la logística para que llegue al Uruguay. La salud se volvió un negocio y Uruguay no es prioridad para nadie. La dificultad es que se cumpla el cronograma como lo plantea el Ejecutivo y los laboratorios cumplan su palabra», sentenció.