Trump dijo hoy que nunca vio el memorándum, y que si lo hubiera leído, tomaría las mismas decisiones.
Las consecuencias del manejo de la crisis por Trump estaban más que manifiestas en lo que aún es llamado el “epicentro” de la pandemia en Estados Unidos. El gobernador del estado de Nueva York informó del número más alto de decesos relacionados con el Covid-19, enfermedad provocada por el coronavirus, en las últimas 24 horas -un total de 731- con Nueva York superando ya a Italia en el número de contagiados con casi 140 mil del total de los más de 380 mil casos a nivel nacional. Sin embargo, el gobernador indicó que las hospitalizaciones podrán haber llegado a su máximo punto, lo cual podría indicar el inicio de un descenso de nuevos casos por primera vez.
A nivel nacional, hoy se reportaron más de 1.700 muertes relacionadas al coronavirus, el número más alto de muertes en un solo día.
Mientras tanto, Trump despidió al inspector general del Pentágono que había sido designado por un panel de inspectores genérales para supervisar el uso del mega paquete de apoyo económico de 2 billones de dólares aprobado por el gobierno federal la semana pasada, en otro acto más contra todo intento de imponer cualquier tipo de supervisión independiente al poder presidencial.
Como parte de lo mismo, criticó por tuit el informe de la inspectora independiente de la Secretaria de Salud después de un informe de su oficina detallando las demoras extensas para proveer kits de pruebas diagnósticas y faltas de equipo médico en los hospitales del pais; Trump escribió que se trataba de “otro dossier falso”, y acusó a la funcionaria de ser leal a Barack Obama. Y la semana pasada, Trump despidió al inspector general de inteligencia, quien envió, cumpliendo a la letra su deber en ese puesto, el informe del informador dentro de la Casa Blanca que llevó al proceso de impeachment del presidente.
En los hechos, y en gran parte por su fracaso en responder de inmediato y de la manera indicada a esta crisis, el gobierno de Trump ahora enfrenta -si se cumple su cálculo oficial de “mejor escenario” con solo 100 mil decesos- más muertes estadounidenses que las bajas en las guerras de Corea y de Vietnam combinadas.