La UE vive en la actualidad un intenso debate sobre cómo se podría utilizar un pase verde europeo de este tipo.
Países que dependen de una retomada del turismo, como Grecia, y las empresas aéreas aspiran que el documento sirva como un ‘pasaporte sanitario’ que permita a las personas inmunizadas evitar pruebas o cuarentenas al viajar.
Sin embargo, la mayoría de los países de la UE -liderados por Francia y Alemania- consideran que es prematuro para una iniciativa de este tipo.
Estos países alegan que una medida así podría dividir a las sociedades de forma que personas inoculadas tendrían condiciones de disfrutar de una vida libre de restricciones, mientras la mayoría, a la espera de su vacuna, continúe bajo normas restrictivas.