Consideró lamentable el episodio y aseguró que no afecta al consumidor uruguayo, por lo que no se tomó ninguna medida excepcional al respecto. No obstante, reconoció que aún “es difícil evaluar la repercusión” que el caso tendrá en el mercado uruguayo.
SUSPENSIONES
Mientras tanto el escándalo se extiende. Este martes el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México (Senasica) anunció que su país suspende desde el 19 de marzo todas las importaciones de productos pecuarios de Brasil hasta que las entidades sanitarias de ese país le proporcionen «evidencias científicas y garantías suficientes de calidad e inocuidad» de sus productos.
México no es el primer país que ha adoptado estas medidas. La oficina federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria de Suiza canceló este martes importaciones de carne provenientes de cuatro instalaciones brasileñas, indicó Reuters.
Un día antes, China y la Unión Europea también suspendieron las importaciones de carne de Brasil, a raíz de las informaciones sobre inspectores brasileños que reciben sobornos y permiten ventas de productos adulterados.
El ministro de Agricultura de Brasil, Blairo Maggi, que achaca el escándalo a casos aislados que no reflejan la situación en toda la industria, calificó de «desastre» la posible suspensión global de importaciones brasileñas. «Rezo, espero y trabajo para que esto no ocurra», declaró.