No obstante, la firma aseguró que la pondrá a disposición del uso público si CoronaVac arroja resultados positivos.
China prevé que en el otoño esté lista para uso de emergencia alguna de las seis vacunas que somete actualmente a ensayos clínicos. Cinco de ellas la desarrollaron empresas domésticas y la sexta es un proyecto de la firma china Fosun, la alemana BioNTech y la estadounidense Pfizer.
Hace unos días la Organización Mundial de Salud comentó sobre los progresos de esos productos, mientras Beijing completó la planta más grande del orbe para elaborar de 100 a 120 millones de dosis anuales de las vacunas inactivadas.
De acuerdo con el diario Global Times, estados como Canadá, Malasia y Reino Unido se mostraron dispuestos a trabajar con China en las investigaciones de dichos fármacos, pues se necesita probarlos en el extranjero ante la caída de casos de Covid-19 aquí.
Además, empleados de empresas estatales del país asiático que trabajan en el exterior tienen la propuesta de aplicarse alguna de las vacunas de tipo inactivadas y obtenidas por los institutos de Productos Biológicos de Beijing y el de Wuhan, afiliados al Grupo Nacional Farmacéutico (Sinopharm).
Su aplicación precisa una notificación de Sinopharm – es completamente voluntaria, con un consentimiento firmado previamente y la segunda dosis se administraría entre los 14 y 28 días posteriores a la primera.