Estas especiales circunstancias no fueron impedimento para que los 20.000 militares norteamericanos y el material necesario para el ejercicio llegara a los puertos europeos de Alemania, Países Bajos, Bélgica, Letonia y Estonia y a numerosos aeropuertos de Europa.
En este caso, no solo los norteamericanos se han mostrado irrefutablemente irresponsables, sino que la Unión Europea tampoco puede presumir de un comportamiento en ningún caso acorde a la amplitud de miras que se le presupone a los gestores europeos».
La situación es altamente preocupante por que sostiene el articulo :» Conviene reseñar que Europa, a diferencia de China, se ha mostrado incapaz de controlar la pandemia, por lo que el número de contagiados no para de aumentar y se sitúan al 16 de marzo en casi 60.000, siendo los países más afectados Italia, con casi 25.000, y España con casi 10.000. Situación que, de seguir así, provocará que Europa supere en breve las cifras de China, el país en el que comenzó la epidemia, aunque todavía por causas desconocidas –Zhao Lijian denunció que el virus pudo ser llevado por militares norteamericanos. Ahora el peligro es más que evidente: los militares tendrán que volver a sus bases europeas y norteamericanas. Más de 20.000 personas regresando a las bases en Alemania, Polonia, España, Italia, Idaho, Florida, Washington, California, Texas, Nueva York, Pensilvania o Georgia después de haber estado en contacto con miles de personas en el foco de contagio del virus. Será un milagro que el virus no viaje con ellos».
«En un comunicado de compleja verosimilitud, los norteamericanos han afirmado que detuvieron todos los movimientos de tropas el 13 de marzo, debido a que para ellos lo principal es la salud y la seguridad de los militares, civiles y familiares involucrados. Compleja verosimilitud porque tres días en una situación como la actual es un siglo y no parece muy lógico paralizar los movimientos de los militares el 13 de marzo y no suspender el ejercicio hasta tres días después. Pareciera que se vieron obligados.
Lo que las autoridades norteamericanas no han explicado en ningún caso, ni tan siquiera con versiones rocambolescas, es cuál es el plan, si lo tienen, para evitar que entre los 33.000 militares que regresaran a sus lugares de origen no viaje el virus con ellos».
Sin dudas, en Europa como en otras parte del planeta, falto as tiempo la frase «yanquees go home».