Agrego que, según el seguimiento que sea realiza a este proceso, si bien el universo de usuarios aumenta cada año, el porcentaje de usuarios que cambian de prestador de salud disminuye. “En el año 2016 la tasa fue de 3,9 %, lo que, considerando la de este año, da cuenta de una fidelidad de los usuarios a las diferentes instituciones”, precisó.
Con respecto a las pautas publicitarias utilizadas por los prestadores de salud durante este proceso, Basso recordó la recomendación realizada en cuanto a la necesidad de ser “prudentes en los gastos vinculados a la publicidad”.
Si bien no están las cifras oficiales correspondientes a febrero, durante diciembre 2016 y enero 2017 el monto asciende a $ 118,4 millones. “Continuamos preocupados por este tema”, subrayó el jerarca. Estos recursos deberían destinarse a cumplir con los objetivos sustantivos del Fondo Nacional de Salud y no a promover el cambio de mutualista.
“Apostamos a la administración adecuada de los dineros vinculados a la calidad de atención”, reiteró.