Esta iniciativa, realizada a un mes del 8 de marzo, se suma a otras acciones llevadas a cabo por ADES-FENAPES. El 3 de abril hubo una movilización frente al CODICEN para reclamar el pago retroactivo de marzo y la restitución de la cobertura mutual. En un comunicado puntualizan que hay docentes embarazadas y docentes con enfermedades respiratorias que necesitan atención médica.
El principal reclamo es que se haga «pago espejo» para docentes que quedaron sin horas de clase, es decir, que se les pague en marzo lo que cobraron en febrero y que recuperen la cobertura médica. León informó que se realizó una bipartita con el Consejo de Educación Secundaria (CES), pero la respuesta aludió a dificultades burocráticas para hacer el pago de esa forma. Sin embargo, aseguró León, en formación docente se ha pagado de esta forma, por lo que no debería haber problemas.
De las 600 personas sin horas de clase, 60 son intérpretes de lengua de señas. Su situación se está regularizando en estos días. La semana que viene elegirían horas.
Otro punto que denuncian es la implementación del teletrabajo. Las clases a través de la plataforma CREA «generan una enorme injusticia y desigualdad», aseguró León, e informó que el porcentaje de participación es bajo y hay estudiantes que no pueden acceder por carencias materiales o por circunstancias socioculturales y familiares.
Los datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE hecha en 2019 apoyan estas afirmaciones. 1 de cada 3 hogares no cuenta con computadora ni conectividad. Esta desigualdad de acceso también plantea la interrogante de qué sucederá cuando se retomen las clases si hay estudiantes que pudieron avanzar con el programa y estudiantes que no.
El teletrabajo está sucediendo, además, en condiciones de precarización laboral, afirmó León. Algunos liceos no tenían las listas digitalizadas, por lo que recayó sobre las y los docentes ingresar estudiantes al sistema con sus documentos e información.
La postura no es no utilizar la plataforma. Desde ADES se pretende poder llegar a un acuerdo y buscar soluciones en conjunto con CODICEN, en lugar de que sea «un verticalazo que desconoce la realidad del estudiantado».