Salvo la confirmación de que se mantiene el número telefónico y que entre las empresas deben chequear la información por posibles deudas, las respuestas sobre otros tópicos no parece responder a un protocolo establecido.
Algunas operadore/as parecen manejar alguna información y luego de tres llamadas , en una de las mismas se esbozó el Plan que consistiría en principio en un nuevo contrato por dos años.
Florencia Leymonié, Secretaria General de Sutel consultada por Caras y Caretas confirmó las dificultades expresando que «oficialmente no se nos ha confirmado si el sistema entra en vigencia a partir del 12 de enero y en cuanto a los procedimientos hay enormes retrasos que venimos denunciando, la falta de capacitación a los trabajadores en los sistemas y en los planes para poder lograr que funcione la portabilidad».
Esto genera una preocupación generalizada ya que a la emigración de Antel hacia empresas privadas, se suma las dificultades que encuentran quiénes pretenden pasar de telefonías privadas hacia la estatal.
Caras y Caretas ha intentado sin éxito recibir respuestas por parte de las autoridades del organismo.