Las elecciones internas del Frente Amplio son eso, internas, en las que debemos convencer a nuestro militantes y adherentes a que voten a sus candidatos para que guíen a su fuerza política de la mejor manera posible, con miras a la reconquista del gobierno nacional en 2024. Para la presidencia a nivel nacional hay tres candidatos. A nivel de las diferentes departamentales, hay varios; en Montevideo son dos las candidatas. También están los sectores y, por último, que deberían ser los primeros, están las bases, los de a pie. En Montevideo las coordinadoras tendrán sus representantes en el Plenario Departamental, que podrán ser uno, dos, tres o más, pues es de acuerdo a la votación que recojan allí en las bases, en sus territorios. ¿Cuántos votos se necesitan para salir electos? Gran pregunta, pues aquí también juegan los sectores, que son en sí los que proponen. ¿O me equivoco? Hace unos días escuchando a una candidata a ocupar la presidencia de una departamental, decía que en el Frente Amplio estos cargos son honorarios. Muy cierto, pero también lo son los representantes de las bases, que jamás recibieron ni para un boleto. De ahí la necesidad de tener la mayor cantidad posible de votos. En mi opinión, más de 150.000 a lo largo y ancho del país para superar en Montevideo los 90.000 votos.
Aunque aquí también deberíamos decir, aunque muchos no lo quieran oír, que en este espacio se da más la lucha por el cambio generacional, como bien lo dijo alguien frentista, “tiren todos los viejos para fuera de los cargos de dirección de coordinadoras y comités”. Tal vez el no piensa llegar a viejo, aunque poco le falta. Saben o deberían saberlo los votantes, que el viejo militante significa sabiduría y experiencia de las bases. Significa la memoria, significa la película de la vida misma del Frente Amplio. El militante de a pie, que sigue en las bases, sin ocupar cargos de dirección, es el que debemos tener como ayuda a los compañeros que están en las direcciones centrales porque son la sabiduría y la experiencia. Son los que dicen todo sin pelos en la lengua. Son los que no se acomodaron en cargos de ningún tipo. Menos lo harán ahora. “Porque soy viejo, voto a un viejo que conozco”, me decía un gran amigo. Tal vez tenga mucha razón. Pero ese tema, el generacional, es relativamente nuevo. Por eso me daba risa cuando alguien que hablaba mucho de eso salió pidiendo a “jóvenes” de la brigada Andrés Di Pascua, que realiza excelentes, brillantes pintadas, llamando a votar SÍ a derogar los 135 artículo de la LUC.