Los mismos que ubicaron una ley ferrocarril de un proyecto de país en el estrecho marco de la ley de urgente consideración, los mismos que aplicaron la táctica de callarse y mirar al costado, ahora están intentando cambiar los ejes del debate nacional, parece que hay un movimiento popular y sindical que tiene un frío plan de desestabilización, de conflicto tras conflicto»
“Eso que tenemos los orientales porque, en definitiva, nos mueve eso. La autoridad del Poder Ejecutivo emana del pueblo y debe cesar ante su presencia soberana marcada las frioleras de 800.000 firmas que ahora sí posibilitan información, debate riguroso, sin mentiras ni medias verdades para que el pueblo decida sobre estos 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración”, opinó.
Abdala no ocultó la satisfacción por la campaña: “Está claro en qué circunstancias se aprobó, en qué circunstancias juntamos las firmas, es heroico. En medio de una pandemia, que nos afectaba por la pérdida del amigo, del familiar, por la preocupación por los resultados de la pandemia, inhibida la circulación, con dificultades, con un mundo del trabajo de decenas de miles en el seguro de paro, con otros sectores teletrabajando. En medio de las condiciones más difíciles logramos esta hazaña”.
No atentamos
Más adelante sentenció que “quienes promovemos la derogación de 135 artículos de la LUC, queremos eso, no desestabilizar al gobierno, no (queremos) atentar contra las instituciones democráticas, por el contrario, estribamos un artículo que establece democracia directa, que es el referéndum, y no queremos desestabilizar al Poder Ejecutivo, queremos anular 135 artículos de la ley de urgente consideración”, sostuvo.
La Pantera Rosa, un símbolo del Sí. (Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS).
“Digo esto porque los mismos que ubicaron una ley ferrocarril de un proyecto de país en el estrecho marco de la ley de urgente consideración, los mismos que aplicaron la táctica de callarse y mirar al costado, ahora están intentando cambiar los ejes del debate nacional, parece que hay un movimiento popular y sindical que tiene un frío plan de desestabilización, de conflicto tras conflicto. En realidad, pretenden utilizar las mismas herramientas que se usaron en otras épocas y que no llevaron al pueblo uruguayo a buen puerto”, expresó.
“Nadie quiere desestabilizar nada. Como vamos a ser victoriosos y el 27 de marzo nuestro pueblo mayoritariamente va a decir sí a la anulación, el 28 de marzo estará el mismo Poder Ejecutivo, el mismo Parlamento elegido en el 2019 y que cesará sus funciones el 1° de marzo del 2025 cuando la ciudadanía haya resuelto cuál es el nuevo Parlamento y nuevo Poder Ejecutivo”, añadió.