En esa línea, solicitan: “Todos los involucrados que cumplen función pública deben entender la responsabilidad que implica cada una de sus palabras y manifestaciones, ya que se trata de señales que, al final del día, pueden generar confusión y división en la ciudadanía frente a cuestiones que son tan básicas que no deberían ser objeto de debate”.
Los profesionales señalan que “no se cuestiona el derecho de todo ciudadano e incluso de las autoridades de gobierno de manifestarse públicamente sobre un determinado procedimiento judicial, pero sí actitudes como, por ejemplo, la presencia multitudinaria o intimidante ante las sedes judiciales en la que puedan caer tanto jerarcas públicos como sindicatos, partidos políticos u otros actores individuales o colectivos de la sociedad”.
Sin hacer mención a casos puntuales, indican que “son hechos que suelen ser reiterados y que obligan, en muchos casos, a los abogados a no poder circular libremente a la salida de los juzgados ni a las partes del juicio, a las que se les aplica el principio de inocencia hasta que haya sentencia en contrario”.
“Reivindicamos el derecho de los colegas de trabajar en un ambiente respetuoso y sin presiones. Asimismo, remarcamos que la independencia no sólo es un derecho del juez, sino una obligación que debe cumplir a conciencia. Preservar su independencia es responsabilidad de cada juez en tanto inherente a su función, y reivindicarla es responsabilidad de todos quienes defendemos el Estado de derecho”, concluye el Colegio de Abogados.