Acuña: “Habrá que analizar la institucionalidad de la Defensoría Pública”
Verónica Acuña asumió como directora Nacional de la Defensoría Pública. Con una extensa carrera en materia penal, la Suprema Corte de Justicia decidió que Acuña era la persona adecuada para encarar desde la Defensoría Pública la reforma del Código del Proceso Penal (CPP), un “hito histórico” para el Poder Judicial, según afirmó este lunes el presidente de la Corporación, Jorge Chediak. En este marco, en entrevista con diversos medios de prensa, Acuña afirmó que el servicio de la Defensoría Pública es muy vasto y que implica asuntos más diversos que el área penal. Empero, destacó que uno de los puntos centrales de este año, al influjo de la reforma del proceso penal, será construir la estructura necesaria para cumplir con la atención a las víctimas, que le encomienda el nuevo CPP. “El tema de las víctimas merece un abordaje muy especial, muy delicado”, afirmó Acuña. Afirmó que el ingreso de 60 nuevos defensores públicos -previsto para mediados de 2017- es lo mínimo e indispensable para cumplir con el servicio y que en la práctica permitirá saber si es necesario la creación de nuevos cargos. Y destacó que la experiencia internacional muestra que sólo el 2% de las víctimas de un ilícito penal deciden participar activamente del proceso, pero aún no se puede visualizar que pasará en Uruguay. Además, dijo que, en este contexto, se deberá “analizar” cuál es la institucionalidad que merece la Defensoría Pública y que para eso se conformó una Comisión en el ámbito de Presidencia de la República -encabezada por Alberto Scavarelli- en que se debate sobre este punto. Sin embargo, afirmó que ante la intervención de los defensores públicos como parte del proceso penal sería “bueno” que estos fueran independientes del Poder Judicial. De lo contrario, “de alguna manera estaríamos supeditados, de última, a los designios de una institución, que es una institución de jueces, básicamente”, afirmó Acuña. ¿Qué desafíos afronta la Defensoría Pública teniendo en cuenta la próxima implementación del nuevo proceso penal? El servicio que presta la Defensoría Pública es muy vasto. Ahora estamos muy abocados al tema de la reforma procesal penal, que es básica, pero la Defensoría también atiende en otras materias, que son también muy importantes. Por ejemplo, los casos de violencia doméstica, que lo destaco porque dentro de dos días tenemos una fecha muy importante que conmemorar. Sin duda, que este es un año muy especial para la defensa pública, que el corte mayor será el abandono del viejo sistema inquisitivo y pasar a un nuevo sistema procesal penal que trae muchas novedades. En especial para la defensa. La defensa ahora será parte al igual que la Fiscalía, y serán los jueces quienes deberán asegurar la igualdad entre las partes. Pasamos entonces a tener una defensa que tendrá que desarrollar muchas destrezas, porque va a ser una defensa muy activa. Y por otra partes, y esto no es menor, el Código del Proceso Penal (CPP) otorga una relevancia importantísima al rol de las víctimas. El tema de las víctimas merece un abordaje muy especial, muy delicado. (Con el nuevo CPP) corresponde a la defensa pública otorgar asistencia letrada a las víctimas que carezcan de recursos y esto lo debemos coordinar con el resto de los servicios que prestan asistencia a las víctimas y que existen en nuestro país. La Fiscalía General de la Nación ha, recientemente, conformado una Unidad de Víctimas; el Ministerio del Interior también existen iniciativas para hacer un abordaje de este tema. Por lo tanto, tendremos que coordinar con todas las instituciones involucradas en esta temática para poder cumplir muy bien con el designio legal. ¿Quedó conforme con la solución del CPP en cuánto en cuánto habilita que la representación o defensa de las víctimas pueda ser ejercida por servicios de extensión de las Universidades? Por supuesto que vamos a cumplir con el designio legal. La ley establece esa gran posibilidad de firmar convenios con las Universidades. A esa tarea estamos hoy por hoy abocados. Sabemos que ya han existido universidades que han planteado su voluntad de colaboración en este extremo. También sabemos que en la Universidad de la República se está conformando un grupo que trabajará en esta temática. En un primer nivel, pensamos que la Defensoría Pública tendrá que demostrar sus mejores galas en el interior, porque no tenemos en todos los lugares del interior universidades que puedan trabajar con nosotros. Es uno de los desafíos que tenemos: instrumentar un servicio que pueda atender la asistencia letrada de las víctimas también. ¿Cómo se logra que la participación de las Universidades no implique una rebaja en el nivel de la defensa pública? Existen algunas voces contrarias a este sistema, por cuánto la asistencia letrada a las víctimas pueda ser ejercida por estudiantes. Nunca he visto que, en ningún juicio patrocinado por la Facultad excluya a sus profesores. No lo he visto desde mi práctica como estudiante, tampoco en mi ejercicio de la docencia. Así que no tengo porque pensar que ahora será diferente y que esto, que es tan delicado, quedará sólo en manos de estudiantes. Ni siquiera me está pasando por la cabeza.