La reportera señaló al periódico que no pensó en poner una queja formal porque “ese era el comportamiento usual en Centroamérica. Nosotros nada más como que lo aceptábamos. Era como que ser tratadas así era parte de la territorialidad y no había mucho que pudiésemos hacer”.
Por su parte, Antillón relató su caso al diario La Nación, afirmando que Arias la había toqueteado cuando hace 35 años ella era una joven reportera que laboraba para él.
“No denuncié porque jamás en aquella época hubiera podido hacerme escuchar y la verdad es que ahora me parece que yo me debía esto (…) Si me llaman a declarar, ni lo pienso”, aseveró Antillón al diario local, convirtiéndose en la segunda mujer en un plazo menor de 24 horas que denuncia presuntos abusos sexuales del expresidente Arias, premio Nobel de la Paz 1987.
Sobre el suceso en particular la periodista, de 60 años de edad, comentó que hace 35 años, en la casa de campaña en el conocido Balcón Verde (en Sabana Oeste), en la oficina del entonces candidato, Arias le tomó una de sus manos y la colocó sobre su pene (que estaba erecto), luego la toqueteó y le chupó el rostro.
De su lado, el semanario Universidad reveló este martes detalles de la acusación de Arce contra el exmandatario, quien está pendiente de que una jueza decida llevarlo o no a juicio en el caso Crucitas, por dos delitos de supuesto prevaricato por una concesión minera y declaratoria de conveniencia nacional a favor de una empresa canadiense.
La Fiscalía Adjunta de Género del Ministerio Público confirmó que este lunes recibió formalmente la acusación contra Arias por un presunto delito de violación, ocurrido el 1 de diciembre de 2014 en su casa, ubicada en Rohrmoser, Pavas, contra una médica que tuvo vínculo profesional con el expresidente, señala el semanario Universidad.
La víctima contó que Arias -de 78 años de edad y premio Nobel de la Paz 1987- aprovechó ese encuentro para atacarla sexualmente: le habría tocado los senos, sus partes íntimas y la habría besado, que le pidió que se trasladaran a una oficina de su propiedad en otro punto de la capital. Sin embargo, añadió, ella -que entonces tenía 30 años de edad- no atendió la petición y se retiró hacia su casa atemorizada por lo vivido.
Tras señalar que Arias la continuó buscando por distintas vías, pero que ella no atendió esas comunicaciones o peticiones.
Mientras el exmandatario rechaza esas acusaciones, el presidente Carlos Alvarado -consultado al respecto- respondió que ‘hay dos elementos centrales que hay que considerar. Uno, todas las garantías para las personas denunciantes y las mujeres en este y en cualquier caso, para que se proceda como corresponde, tienen que haber todas las garantías para que eso ocurra. En el caso del señor expresidente tiene que garantizarse su derecho a la defensa’.
Esto es algo que ya está en los estrados, en la parte del Poder Judicial y debe de seguir su debido proceso y ahí que se se establezca la verdad de los hechos. Tenemos que verlo con esa prudencia como país y siguiendo lo que nos caracteriza, que es el respeto institucional que es el que debe determinar esto, precisó Alvarado.