De acuerdo con la vocera, tanto el Parlamento como el Gobierno de Curazao en un principio no estuvieron muy de acuerdo con esa maniobra, pues querían evitar una tensión en las relaciones con Caracas.
Pero, al parecer, los presionaron y les prometieron que la infraestructura de Curazao nunca se emplearía con fines bélicos, declaró la portavoz de la Cancillería.
Sin embargo, en realidad Países Bajos le concedió vía libre a Estados Unidos para emplear a Curazao como una instalación militar para una injerencia violenta en los asuntos venezolanos bajo el pretexto de una ayuda humanitaria, apuntó.
Tal acuerdo, en caso necesario, tampoco excluye la posibilidad no solo el uso de medios civiles, sino del transporte de otros tipos de cargas. Queda claro que serían las militares, agregó la diplomática rusa.
Zajarova destacó que en otras partes del mundo, como ocurrió con Libia, bajo argumentos de protección a la población y la democracia se destruyó un país completo, para después realizar conferencias y foros destinados a resolver la crisis.
Creemos que debería ser todo al revés, es decir, primero realizar foros y conferencias para coordinar con los pueblos afectados como salir de la crisis, antes de intentar el empleo de la fuerza y la creación del caos, comentó la vocera.