Posteriormente el Poder Ejecutivo -a través de la delegación de la OPP indica AEBU- propuso que el ajuste de enero se base exclusivamente en la inflación proyectada. Esta fue fijada en un 5,8% para 2022, “sin reconocer la deuda por la diferencia entre la inflación proyectada para 2021 y la inflación real transcurrida (diferencia que ronda el 3%), tal cual establece el convenio colectivo del sector financiero oficial”.
Sin ajuste ni aumento
Respecto a otros aspectos como ajustes semestrales, aumento del salario de ingreso, aumento de la partida por antigüedad, salario vacacional, “hubo una negativa por parte del Poder Ejecutivo”.
Sostiene AEBU que la respuesta del Poder Ejecutivo fue de “rechazo a la plataforma votada por la asamblea y de pretensión de imponer una rebaja salarial, sin dejar margen ninguno para la negociación”.
Tal actitud demuestra para el sindicato “su política de achique de las empresas públicas y de los bancos oficiales que afecta al servicio a la población y al derecho a la carrera de los funcionarios”.
Reunido el Consejo del Sector Financiero Oficial rechazó este planteo.
En base a esta valoración, resolvió un plan de asambleas y movilizaciones en todo el país.
Convocó, además, a todos los afiliados a debatir y analizar propuestas de movilización para esta etapa de negociación que “anuncia un verano caliente”.
Los paros, que este jueves abarcan Flores, Florida, Colonia y Durazno, proseguirán el viernes en Lavalleja, Canelones, Rocha y Maldonado.
Finamente el lunes los bancarios realizarán un paro general en Montevideo para concentrarse frente al MTSS en respaldo a la delegación gremial.