Todos los partidos políticos del país destacaron durante la campaña electoral la relevancia y urgencia de abordar la temática ambiental, hecho que se manifiesta en la propuesta de creación del Ministerio de Ambiente, recientemente aprobada por unanimidad en la comisión especial que trata la Ley de Urgente Consideración. En este escenario de priorización de lo ambiental, la reducción del personal que está cumpliendo esas funciones resulta contradictoria, y compromete significativamente las capacidades del Estado uruguayo de abordar adecuadamente la protección del ambiente.
Las y los trabajadores contratados de DINAMA cumplimos funciones que hacen posible el control de la contaminación en agua, suelo y aire; analizamos la calidad del agua de ríos y lagunas; evaluamos los impactos ambientales de actividades actuales y futuras; atendemos denuncias, controlamos y fiscalizamos ilícitos sobre la fauna y flora nativa; trabajamos por la protección y uso sustentable de ambientes clave como humedales, bosques nativos y la zona costera-marina; velamos por la conservación de la biodiversidad en las 17 áreas protegidas que actualmente tiene el país con guardaparques y equipos profesionales en esos territorios; promovemos una genuina participación pública en la conservación del ambiente; hacemos análisis de laboratorio; articulamos con otras instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales; publicamos información ambiental de calidad para la toma de decisiones; brindamos el soporte informático que requieren todas estas actividades, entre muchas otras cosas.
Esto es posible gracias a que los años de trabajo han forjado un equipo consolidado de profesionales y técnicos de alta calidad y experiencia, que se continúan formando en temáticas vinculadas a su labor, lo cual se traduce en una mejora en el desarrollo de las competencias del organismo, un mayor acercamiento a la sociedad y una legitimación en este ámbito. El desmembramiento de los equipos implicará una pérdida de esas capacidades adquiridas, que entendemos no debería suceder, sino que éstas deberían ser sostenidas y capitalizadas de cara a la creación del nuevo Ministerio de Ambiente.
Ante este escenario, solicitamos al Poder Ejecutivo se reconsidere la situación por los motivos antes expuestos, y se mantenga el plantel de trabajadores de la DINAMA, dejando de lado una decisión matemática de reducción de gastos, que no parece considerar necesidades, beneficios y perjuicios sobre el ambiente, desempeño individual de los trabajadores y años trabajados en la institución.
Al día de hoy, las y los trabajadores contratados de DINAMA lamentamos profundamente los ceses de funciones ya resueltos como consecuencia de la aplicación de este Decreto, que son solo algunos de los que seguirán en estos días ya que la mayoría de los contratos referidos vencen el 30 de junio.
Este no es el Uruguay que queremos destacar en este 5 de junio de 2020, Día Mundial del Ambiente. Queremos un Uruguay que conozca y valore su naturaleza, que pueda disfrutar de sus playas, sierras, lagunas y ríos. Queremos un Uruguay que utilice de forma responsable sus recursos naturales. Queremos un Uruguay que considere al ambiente a la hora de ordenar los usos en el territorio. Queremos un Uruguay que fomente los instrumentos de gestión ambiental para la articulación de la política ambiental y de las políticas de desarrollo productivo y social, propiciando un modelo de desarrollo sostenible. Queremos un Uruguay con un SNAP fuerte, que incremente su superficie de Áreas Protegidas de acuerdo a las recomendaciones internacionales y que éstas sean bien gestionadas. Queremos un Uruguay que asegure a sus pobladores y sus futuras generaciones fuentes de agua en buen estado, aire limpio para respirar, y un entorno sano en el cual vivir».
Junto con la medida del comunicado,realizaron una petición dirigida al secretario de presidencia, Álvaro Delgado, solicitando la formalización de los trabajadores.