Parada explicó que la organización vecinal tiene una larga trayectoria en defensa del espacio público y recordó que el parque ha enfrentado diversos proyectos que, a juicio de los residentes, amenazan su carácter público. “La comisión de vecinos nos hemos juntado a partir del 2000 y en diferentes oportunidades. Es una comisión que va rotando”, señaló.
La vocera recordó que entre 2017 y 2019 funcionó en el mismo predio Landia, un emprendimiento de características similares que también generó cuestionamientos por los efectos de los espectáculos masivos sobre el entorno natural. “Donde está hoy instalada la carpa de SITIO ya estuvo Landia. Pasaba exactamente lo mismo que les pasaba a los vecinos del Parque Batlle”, afirmó.
Según indicó, la preocupación principal no se limita al ruido, sino que abarca el impacto sobre el ecosistema del parque. “Contaminación sonora, contaminación ambiental, el no cuidado de la fauna y de la flora que tiene el parque”, enumeró la entrevistada.
Parada sostuvo que el Roosevelt alberga una importante biodiversidad que podría verse afectada por la realización frecuente de espectáculos musicales y eventos masivos. “El parque no tiene solamente unos eucaliptos que no tienen ningún valor. Los árboles tienen muchísimo valor. En el parque ya hay diferentes especies y mucha fauna. Hay un sistema integrado que ya funciona desde hace 110 años”, señaló.
“No estamos en contra de la música”
La representante vecinal insistió en que el reclamo no apunta contra la actividad cultural ni los espectáculos en sí mismos, sino contra su ubicación. “No estamos en contra de la música, ni de los espectáculos ni de nada. De lo que estamos en contra es que se instalen en un parque público”, afirmó.
En ese sentido, consideró que emprendimientos privados con fines de lucro deberían desarrollarse en predios especialmente destinados para esas actividades. “No puede ser que el gobierno de Canelones esté cediendo espacios públicos a privados con fines de lucro”. Y sumó: Ellos pueden comprar o alquilar un terreno donde sea y armar su proyecto, obviamente con las garantías para la comunidad que viva alrededor, que no tiene esta carpa”, sostuvo.
Uno de los puntos más sensibles para los vecinos es la tala de árboles asociada a distintos proyectos dentro del parque. “Ahora solamente sacaron 20 árboles, pero en esa zona ya habían sacado muchos árboles cuando se instaló Landia”, afirmó.
La entrevistada destacó el papel ambiental que cumple la masa forestal del Roosevelt en una zona cada vez más urbanizada. “Cada eucalipto se supone que absorbe 20 litros de agua. Cuanto más necesitamos oxigenación, cuanto más necesitamos árboles, cuanto más necesitamos verde”, expresó.
Pedidos de información y nuevos proyectos
La representante de la comisión vecinal también se refirió a la preocupación por otros proyectos que, según dijo, están siendo evaluados para distintas áreas del parque.
Al respecto, informó que vecinos y ediles han presentado pedidos de informes ante la Intendencia de Canelones y la Junta Departamental para conocer con mayor precisión los planes previstos para el Roosevelt. “Se han hecho pedidos de informes para que se informe cuáles son los proyectos”, indicó.
Entre las iniciativas que generan inquietud mencionó un eventual convenio con una asociación vinculada al golf y otro con la Asociación Uruguaya de Fútbol. “Se habla de una Asociación de Golf, proyecto que ya está firmado. Se talarían el equivalente a cuatro o cinco manzanas en la zona 4”, afirmó.
También señaló que existe un convenio con la AUF, aunque aclaró que todavía no se han concretado instalaciones. “Son organizaciones privadas todas”, remarcó.
La entrevistada adelantó que este martes los recibirá la Comisión de Ambiente en la Cámara de Diputados, donde plantearán esta preocupación.
La visión de la Intendencia de Canelones
Ante los reclamos de la comunidad, desde la Intendencia de Canelones sostienen que el impacto de la instalación de SITIO sobre el Parque Roosevelt es acotado. En declaraciones consignadas por El Observador, en una nota publicada el 3 de junio, autoridades departamentales aseguraron que las intervenciones realizadas fueron evaluadas y que incluyen medidas compensatorias.
El director de Desarrollo Ambiental, Rodrigo González, informó que para concretar la obra se talaron 16 eucaliptos, aunque señaló que se trataba de ejemplares de gran antigüedad que se encontraban en una etapa avanzada de su ciclo de vida. “Son árboles de muchísimos años y la mayoría están en su etapa final de vida. La contrapartida es la condición de plantar el doble de árboles nativos en el Roosevelt”, afirmó.
Por su parte, el director de Desarrollo Económico de la comuna, Sebastián Vázquez, relativizó la magnitud de la intervención y destacó las dimensiones del parque en comparación con el área afectada. “Tenemos 700.000 árboles y sacamos 16. Son 256 hectáreas el parque y estamos afectando 0,28 hectáreas”, sostuvo.
El jerarca manifestó comprender las preocupaciones vecinales, alimentadas por los antecedentes de Landia, pero consideró que el nuevo proyecto presenta diferencias sustanciales. “Entiendo a los vecinos que te dicen, ya me quemé con leche, no quiero de nuevo. Pero tenemos que ir a más”, expresó.
Vázquez admitió que el antiguo emprendimiento tuvo “problemas de ruidos y problemas de organización”, aunque aseguró que la nueva carpa cuenta con condiciones técnicas distintas que permitirán minimizar las molestias. Según explicó, se trata de una estructura cerrada y diseñada para reducir la propagación del sonido hacia las zonas residenciales. “La nueva carpa tiene otra tecnología” y los decibeles “van a estar enfocados hacia el mar”, afirmó.