¿Cuáles podrían ser las consecuencias de la interpelación?
Nosotros no vamos a adelantar ninguna opinión por un tema de seriedad. Primero queremos interpelar a la ministra y de lo que surja, sacaremos nuestras conclusiones y veremos los caminos que podemos seguir. Están todas las posibilidades arriba de la mesa y la bancada ya analizó algunas de ellas, pero no vamos a adelantar nada hasta no tener elementos de juicio.
Alfie recibió el respaldo de algunos miembros de la coalición, ¿cree que ese mismo respaldo se trasladará a la sala el día de la interpelación?
Con relación a la actitud que tuvieron algunos referentes de la coalición de gobierno defendiendo a Alfie, no esperábamos otra cosa. Veremos si ese apoyo se materializa luego de que queden en evidencia lo que nosotros creemos que quedará en evidencia a partir de la interpelación, y de otras posibles acciones que podemos llevar adelante. Públicamente siempre se defiende a los jerarcas, luego, cuando las pruebas estén sobre la mesa, veremos si algunos referentes de la coalición lo siguen apoyando.
¿Por qué se eligió el mes de abril para hacer el llamado a sala? ¿No se corre el riego de que el tema quede fuera de agenda?
Evaluamos el momento para hacer la interpelación, pero fue en circunstancias muy particulares, y el Palacio, como toda la sociedad uruguaya, está sometido a los avatares que ha generado la pandemia. Se ha detectado un brote en la comisión organizativa que ha afectado a varios funcionarios. Hay legisladores y secretarios de legisladores que han tenido Covid, o están en cuarentena, como es el caso de la senadora Silvia Nane, y eso puso en cuarentena a toda la bancada del Frente Amplio. En este momento, la prioridad debe ser la salud sin descuidar los temas políticos. Si todo sale bien, y recuperamos la normalidad, en las primeras sesiones de abril presentaremos el pedido de interpelación.