La nutricionista recomienda excluir de la dieta también los alimentos ricos en grasas saturadas, ya que ellas «son especialmente peligrosas» para nuestro organismo cuando se oxidan. En particular, la médica aconseja mantenerse lejos del aceite de palma, la margarina y la grasa alimentaria.
También deben abstenerse de los alimentos con altos niveles de azúcar. Esta sustancia, explica la especialista, destruye el endotelio vascular y el depósito de las lipoproteínas de baja densidad; también provoca inflamación.
Cualquier potenciador del sabor, colorante, saborizante y conservante también debe agregarse a la lista de los alimentos prohibidos. Pueden provocar estrés oxidativo en el organismo y también promover el desarrollo de enfermedades cardíacas y vasculares, concluyó Elena Solomátina.
«Prácticamente todo lo que es repostería está contraindicado: las galletas, el pan. A menudo en el pan blanco, incluso en los de clase premium, se pueden encontrar sustancias que provocan inflamación y aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares», compartió Solomátina.
Y a su vez, las personas con problemas de corazón deben ingerir grandes cantidades de vegetales frescos.