«En conjunto, vemos que durante la pandemia el número total de multimillonarios en América Latina y el Caribe aumentó en 31 y su patrimonio neto combinado aumentó en 196.000 millones de dólares, esto es aproximadamente el tamaño de la economía en Ecuador», menciona López-Calva en el reporte.
El funcionario de la ONU indica que esto quiere decir que el acervo de riqueza de los multimillonarios en la región «ha crecido más del 40 % durante el covid-19 hasta el momento».
El reporte precisa que alrededor de las tres cuartas partes de los multimillonarios de la región son de Brasil y México, al igual que aproximadamente el 80 % de su patrimonio neto combinado.
El contraste
En el mismo artículo, López-Calva detalla que la región de América Latina y el Caribe es la segunda «más desigual del mundo», y hace la comparación de este aumento de los multimillonarios y su patrimonio con el creciente índice de pobreza.
Señala que según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) hubo un incremento de la pobreza en la región, que pasó de 30,5 % en 2019 a 33,7 % en 2020, mientras la pobreza extrema del 11,3% al 12,5%.
Entretanto, el Banco Mundial prevé un aumento de la pobreza extrema, de 24 % en 2019 a 27,6 % en 2021.
Gravar a los más ricos
López-Calva sugiere que «gravar a los más ricos podría proporcionar algunos de los recursos necesarios para promover ganancias sociales y económicas generalizadas»; aunque, dice, «esto no necesariamente incluye gravar la riqueza, sino el retorno de esa riqueza».
Señala que en las circunstancias adecuadas, esto podría tener efectos positivos tanto en la equidad como en la eficiencia.
«A medida que la pandemia continúa en la región de América Latina y el Caribe, está ejerciendo una presión cada vez mayor sobre nuestros sistemas fiscales y exponiendo las grietas existentes en nuestras redes de seguridad social. Ahora debemos reinventar un nuevo camino a seguir, uno que sea más equitativo y más sostenible que el que estábamos antes», subraya el funcionario.