«Me pregunto cuál es la razón por la cual antes de que el difunto esté muerto nos vamos a empezar a repartir sus pilchas», dijo Botana. Según dijo el legislador, el Parlamento está «haciendo oídos sordos» al dictamen de la semana pasada del Tribunal e Apelaciones que revocó el fallo original de la Justicia que decretó el cierre e incluso dispuso la posibilidad de «defensa de Casa de Galicia».
Botana subrayó: «Al estado uruguayo no le va a salir barata esta solución, va a salir entre 40 y 50 millones de dólares y eso es diez veces más de lo que cuesta hacer la reestructura de Casa de Galicia como una empresa médica». En este sentido manifestó que plantear una reestructuración es algo «totalmente viable» y calificó de «apresurada» la decisión del resto de la cámara y en Ejecutivo.