Los veteranos realizan desde la semana pasada bloqueos de carreteras en Guatemala en reclamo de indemnizaciones por los servicios realizados, y el martes marcharon hacia el Congreso para exigir ser oídos, con la amenaza de tomar además el aeropuerto internacional La Aurora.
Civiles secuestrados
Horas antes el diputado guatemalteco Aldo Dávila denunció en redes sociales que los veteranos secuestraron el martes al personal del Congreso, sin que la Policía o el Ministerio de Gobernación hiciera algo al respecto.
«No hay policía, no hay antimotines, estamos a oscuras, hay mujeres embarazadas, personas de la tercera edad… Estamos secuestrados adentro del Congreso de la República», relató Dávila en la red social Facebook, después que los exmilitares forzaran su ingreso en el Legislativo, tras varias jornadas de manifestaciones en reclamo de indemnizaciones.
Responsabilizó al presidente Alejandro Giammattei, con el giro tomado por las reivindicaciones de los veteranos, pues fue el mandatario y no el Congreso quien les prometió un pago por sus servicios durante la guerra civil.
Según el parlamentario, unas 200 personas fueron retenidas dentro del edificio legislativo por los manifestantes, sin que se vea un accionar del ministro de Gobernación, Gendry Reyes.
Protestas
Los veteranos realizan desde la semana pasada bloqueos de carreteras en Guatemala en reclamo de indemnizaciones por los servicios realizados, y este martes marcharon hacia el Congreso para exigir ser oídos, con la amenaza de tomar además el aeropuerto internacional La Aurora.
Según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, apoyada por Naciones Unidas, la guerra civil en Guatemala dejó unos 200.000 muertos y 45.000 desaparecidos, la gran mayoría indígenas mayas.
La Comisión documentó unas 625 masacres perpetradas por la Fuerza Armada en Guatemala, 420 de ellas ocurrieron entre 1982 y 1983 durante la dictadura del general Efraín Ríos Montt.
(Vía Sputnik)