El director en funciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) Bradley T Smith, fue uno de los firmantes de la licencia que permitirá se efectúen transacciones y actividades que habían sido prohibidas en la Orden Ejecutiva 13850 (2018) y que fuera modificada en enero de 2019.
La acción de desbloqueo, aclara Últimas noticias, involucrarían “al Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (Inea), o cualquier entidad en la que esta institución posea, directa o indirectamente, una participación de 50 % o más”.
De acuerdo al texto firmado, la licencia no supone autorizar “cualquier transacción o actividad relacionada con la exportación o reexportación de diluyentes, directa o indirectamente, a Venezuela”, del mismo modo que impide “transacciones con cualquier persona o institución bloqueada distinta al Inea o las entidades donde esta participe”.
Con respecto a Venezuela, se considera que esta acción de “desbloqueo” parcial sería la primera medida que toma la nueva administración norteamericana, con relación a las sanciones anteriormente impuestas al gobierno bolivariano.
El medio señala que se conoce que, “la nueva administración de Estados Unidos está considerando la posibilidad de restablecer los intercambios de crudo por diésel venezolano y aliviar una exención de sanciones claves”.
Tony Blinken, quien ha sido nominado como secretario de Estado, afirmó en la audiencia de confirmación realizada en el senado norteamericano que la nueva administración mantiene el respaldo a “la política de presionar a Caracas para que celebre nuevas elecciones”.
Sin embargo, agregó, que con eso solo no es suficiente ya que se estima que “hay más que debemos tratar de hacer en términos de asistencia humanitaria”.
De acuerdo a informaciones, citadas por el medio de prensa venezolano, procedentes de la agencia Argus, dedicada a la evaluación del mercado energético, las posiciones de la nueva administración norteamericana estarían “impulsando, en parte, a la administración del presidente Biden a sopesar si las empresas no estadounidenses pueden reanudar los intercambios de diésel y restablecer las condiciones de exención menos restrictivas para las empresas gringas con activos venezolanos”.