Los trabajadores resolvieron tomar algunas medidas, por ejemplo realizar una movilización en los próximos días en las afueras del Palacio Legislativo y en esa instancia se hará entrega de una solicitud de subsidio para el sector.
Producir un kilo de miel les cuesta 1,80 dólares y consiguen venderlo a 1,20. Ante eso, piden que el gobierno subsidie en 30 dólares por colmena debido a la baja producción. Además que se prohíba el uso del glifosato en la producción.
En los últimos 10 años, unos 1.500 productores abandonaron el rubro y actualmente son unos 3.000 apicultores los que trabajan en el país y muchos de ellos lo tienen como única fuente de ingreso.