El Presupuesto también previó en el artículo 699 una cláusula de salvaguarda que permite elevar el endeudamiento neto hasta un 30% adicional en situaciones extraordinarias, «dando cuenta al Poder Legislativo», sin comprometer las previsiones para el ejercicio subsiguiente.
La expresión «dando cuenta al Parlamento» indica que la decisión es privativa del MEF, pero que queda obligado a informar, recibiendo evaluaciones no vinculantes de los legisladores. «Como venimos anunciando» en varias ocasiones, acotó Irastorza; «todas las medidas de apoyo del gobierno para proteger al entramado social y productivo del país ante la crisis sanitaria redundará en un deterioro mayor al esperado en las cuentas fiscales».
«Con el 30% se llegaría hasta 2.990 millones, pero no vamos a llegar a ese monto. Estamos en torno a 2.700 millones que serían las necesidades», expresó Irastroza.
El Frente Amplio apoyó la medida pero aclaró algunos puntos al respecto. «El análisis del tope de endeudamiento de 2020 confirma nuestra hipótesis de que había margen para ampliar las medidas de atención de la situación social y económica, ya que la meta fiscal se sobrecumplió en 0,3 punto del producto interno bruto», dijo el senador socialista Daniel Olesker en la Asamble General. Además, señaló que la oposición ha reclamado «mayores medidas para sostener a los sectores afectados» y la solicitud de elevar el tope de endeudamiento es «razonable, oportuna y lógica».